La inteligencia artificial llegó a la práctica jurídica con una promesa concreta: leer en minutos lo que antes tomaba horas. Pero para leer un expediente, la herramienta tiene que recibirlo. Y un expediente no es un documento cualquiera: tiene los hechos que el cliente confió a su abogado, datos de terceros y muchas veces información de salud, familia o patrimonio.
El deber del abogado frente a esa información no cambió con la tecnología. Esta guía explica qué dice la ley y propone siete preguntas para hacerle a cualquier herramienta antes de entregarle un caso.
Qué dice la ley sobre el secreto profesional
El Código Disciplinario del Abogado (Ley 1123 de 2007) lo dice en dos lugares:
- El artículo 28, numeral 9, incluye entre los deberes profesionales «guardar el secreto profesional, incluso después de cesar la prestación de sus servicios».
- El artículo 34, literal f, define como falta de lealtad con el cliente revelar o utilizar los secretos que le haya confiado, aun por requerimiento de autoridad, salvo autorización escrita del cliente o necesidad de evitar la comisión de un delito.
La ley no menciona la inteligencia artificial, ni tiene que hacerlo. Si la información del cliente termina donde no debe por la herramienta que elegiste, la responsabilidad sigue siendo del abogado.
Qué dice la ley sobre los datos personales
Un expediente casi siempre tiene datos personales del cliente y de terceros. La Ley 1581 de 2012 agrega tres reglas relevantes:
- Confidencialidad (artículo 4, literal h): quienes intervienen en el tratamiento de datos que no son públicos deben garantizar su reserva, incluso después de terminada su relación con esas labores.
- Datos sensibles (artículo 5): los que afectan la intimidad o cuyo uso indebido puede generar discriminación, como los relativos a la salud, la vida sexual, el origen étnico, las convicciones religiosas o políticas y los datos biométricos. Su tratamiento está prohibido salvo las excepciones del artículo 6.
- Transferencia internacional (artículo 26): se prohíbe transferir datos personales a países que no ofrezcan niveles adecuados de protección, salvo las excepciones de la ley. Muchas herramientas de IA procesan la información fuera de Colombia, así que conviene saber dónde.
Lo que la Rama Judicial se exige a sí misma
El Consejo Superior de la Judicatura expidió en diciembre de 2024 el Acuerdo PCSJA24-12243, con lineamientos para el uso de la IA en la Rama Judicial. Aplica a jueces y empleados, no a los abogados litigantes, pero es la referencia oficial más clara en Colombia sobre cómo usar estas herramientas con información judicial. Entre los deberes de su artículo 8 están:
- Evitar el uso de chatbots generales o comerciales de IA en sus versiones gratuitas.
- Abstenerse de introducir datos personales, información sensible o confidencial en herramientas de IA cuando estas se apropien de la información, permitan compartirla o la usen para reentrenar sus modelos.
Además, su artículo 7 pide informarse, antes de usar una herramienta, sobre la manera en que maneja la información que se le entrega, y revisar sus términos y condiciones.
Siete preguntas antes de subir un expediente
- ¿Usa mis datos para entrenar sus modelos? Es la pregunta más importante. Busca la respuesta en los términos y condiciones o en la política de datos, no en la publicidad. Muchos servicios distinguen entre versiones gratuitas, pagas y empresariales, y entre la aplicación de chat y el acceso por API.
- ¿Dónde se almacenan y se procesan los documentos? En qué proveedor, en qué país, cifrados o no.
- ¿Quién puede acceder a ellos? Dentro del proveedor, y dentro de tu propia firma: ¿cada abogado ve solo sus casos?
- ¿Puedo borrarlos? Y si los borro, ¿se eliminan de verdad?
- ¿Qué pasa con la conversación? Las preguntas que haces también contienen información del caso.
- ¿Puedo verificar lo que responde? Una herramienta que cita de qué documento sale cada afirmación reduce el riesgo de usar un dato inventado.
- ¿El caso tiene datos sensibles o reserva legal? Si la respuesta es sí, sube el nivel de exigencia o anonimiza antes.
Registrar la decisión
Si tu firma usa IA, conviene que quede por escrito qué herramientas están aprobadas, para qué tipo de tareas y con qué precauciones. No hace falta un manual extenso: una página que responda las siete preguntas por cada herramienta basta, y es lo primero que alguien te va a pedir si un cliente pregunta.
Cómo respondemos en ActuarIA
Hacemos estas mismas preguntas sobre nuestra propia plataforma y las respondemos en público. En seguridad y privacidad explicamos cómo se guardan los documentos, qué modelo de IA usamos y en qué condiciones, que no entrena con tus datos y cómo funcionan los permisos por rol dentro de una firma. Si una respuesta no te basta para un caso concreto, escríbenos: preferimos una pregunta difícil antes que una suposición.