Casi todos los abogados ya probaron una herramienta de IA. Lo que se discute menos es cómo seguir siendo el responsable del caso mientras ella trabaja: qué se le pide, qué se verifica y qué nunca se le delega. Un resumen mal leído, una cita inventada o un dato del cliente que acaba donde no debe son riesgos concretos, no abstractos.
Esta guía propone cinco reglas para usar la inteligencia artificial en el trabajo jurídico, apoyadas en el Acuerdo PCSJA24-12243 de 2024, la referencia oficial más completa en Colombia sobre cómo usar IA generativa con información judicial.
Qué significa «no perder el control»
Es poder responder tres preguntas sobre cualquier cosa que la IA te entregue:
- ¿De dónde salió? De qué documento, actuación o norma.
- ¿Quién lo verificó? Tú, contra la fuente, antes de usarlo.
- ¿Quién decidió? Tú. La IA propuso; la decisión y la responsabilidad son del abogado.
Si alguna de las tres se queda sin respuesta, el control se perdió, aunque el resultado sea correcto.
Cinco reglas
1. Que trabaje sobre el material del caso
Un asistente general responde con lo que «sabe» en promedio; uno que trabaja sobre tu expediente responde con lo que dicen tus documentos. La diferencia es de calidad y de verificabilidad: lo segundo se puede comprobar. Lo comparamos en ChatGPT vs. una IA jurídica conectada al expediente.
2. Que diga de dónde sale cada cosa
Una respuesta sin fuente solo se puede creer o descartar. Una respuesta con el documento o la actuación de origen se puede comprobar en un minuto. Es el principio de transparencia del Acuerdo, aplicado a tu escritorio.
3. Verifica antes de usar
El principio de supervisión, control y verificación humana del Acuerdo pide un estricto escrutinio de las fuentes, los alcances, las falencias y los riesgos de la herramienta. El Acuerdo define además las alucinaciones como resultados imprecisos o inexactos que pueden generar los sistemas de IA generativa. En la práctica: cada cita de jurisprudencia, cada norma y cada cifra se comprueba en la fuente oficial antes de llegar a un escrito. Qué son las alucinaciones y cómo se ven está en alucinaciones en IA jurídica, y cómo decidir si una respuesta es confiable, en cómo saber si una respuesta de IA jurídica es confiable.
4. La decisión es tuya
El Acuerdo establece el principio de no sustitución de la racionalidad humana: la IA no debe suplantar la valoración de los hechos, el análisis de las pruebas, la aplicación normativa, la interpretación ni la toma de decisión. Para los servidores judiciales, además, el Acuerdo les pide prescindir de la IA para valorar pruebas, hacer juicios de valor o resolver problemas jurídicos. Cuáles tareas sí se pueden delegar, y con qué cuidado, está en qué tareas jurídicas puede automatizar hoy un abogado con IA.
5. La información del cliente no sale de tu control
El Acuerdo les pide a los servidores judiciales no introducir datos personales, información sensible o confidencial en herramientas que se apropien de ella, permitan compartirla o la usen para reentrenar sus modelos. Para el abogado, el deber de reserva obliga a revisar, antes de subir un expediente, qué hace la herramienta con él. Las preguntas están en secreto profesional e IA.
Un ciclo de uso
- 1
Prepara el material
Documentos legibles y ordenados en el caso. Si la IA no ve el documento, no lo puede citar.
Antes
- 2
Pregunta con alcance
Una pregunta concreta, sobre un documento, una fecha o una parte, y pide que indique la fuente.
Durante
- 3
Verifica y decide
Abre el documento citado, confirma, corrige lo que no cuadre y decide tú. Deja registro de lo que usaste.
Después
Qué preguntar y cómo formularlo está en la guía de prompts para abogados.
Seis preguntas antes de usar un resultado en un escrito
Cuando una respuesta de IA va a terminar en un memorial, un concepto o una carta, repasa:
- ¿Sé de qué documento, actuación o norma sale cada afirmación?
- ¿Abrí esa fuente y dice lo que la respuesta dice que dice?
- ¿Comprobé en la fuente oficial cada cita de norma o de jurisprudencia?
- ¿Están rotuladas como inferencia las conclusiones que no están en el expediente?
- ¿La decisión de usar esto fue mía, con mi criterio y no solo porque «suena bien»?
- ¿Salió algún dato del cliente hacia una herramienta que no revisé?
Si una respuesta es «no» o «no sé», el resultado todavía no está listo para usarse.
Errores que hacen perder el control
- Aceptar la primera respuesta. Es un borrador. Afinar y verificar es parte del trabajo.
- Preguntar sin material. Una IA que no ve el documento responde con lo que «sabe» en general, y ahí es donde aparecen las citas inventadas.
- Delegar el criterio. Pedirle «qué estrategia sigo» y copiarla es la forma más rápida de que otra voz decida tu caso.
- No dejar registro. Si semanas después no recuerdas qué le pediste ni qué usaste, no puedes explicar de dónde salió una afirmación.
- Usar la herramienta que sea con datos de clientes. La comodidad no es un criterio de reserva.
Si trabajas en una firma: una política de una página
Con varias personas usando IA, el control deja de ser individual. Una página basta, con cinco decisiones escritas:
| Decisión | Qué dice la política |
|---|---|
| Herramientas | Cuáles están aprobadas para datos de clientes y cuáles no |
| Datos | Qué información puede entrar y cuál no (datos sensibles, menores, reservas) |
| Verificación | Quién comprueba las fuentes antes de que algo salga de la firma |
| Registro | Dónde queda anotado qué se pidió y qué se usó |
| Responsable | Quién responde por la decisión final de cada caso: siempre una persona |
Qué revisar antes de aprobar una herramienta, punto por punto, está en qué revisar antes de contratar una IA jurídica.
Cómo se ve en ActuarIA
El asistente de ActuarIA trabaja sobre cada caso: tiene a la vista las actuaciones de la Rama Judicial, la información del SPOA y los documentos que cargaste, y está instruido para decir cuando algo no está en el expediente. Cita el documento o la actuación de donde sale la información, no la página, y usa modelos de Anthropic que, a través de su API, no se entrenan con tus datos. Toda respuesta se revisa antes de usarse; para eso está la fuente. Cómo está pensado, con sus límites, está en inteligencia artificial para abogados.